El 1 de enero de 1966 Gianfranco Novellini acude a la Cámara de Comercio de Mantua y presenta la solicitud de apertura de su empresa, una metalistería artesanal con sede en Vicolo Terziario, en el centro histórico de Mantua. En 1976, combinando de manera diferente los materiales utilizados para las mosquiteras, puertas y ventanas, logra dar vida a la idea que ha hecho posible que Novellini se haya convertido en la gran empresa que es actualmente: construir mamparas de ducha.